Amigas y amigos, la canción lo dice todo. El Hijo del Pueblo se declara acerrimo enemigo del PRI. ¡Viva México! ¡Viva La Revolución!
LAS FALACIAS MÁS USADAS EN EL DISCURSO DE CALDERÓN
Posted: 1 febrero 2012 in El Hijo del Pueblo, Resistencia y luchaPARTE 1
Las falacias son argumentos cuyas razones carecen de validez en la argumentación, no obstante aparentan ser razonables y lógicas. Muchas falacias son utilizadas en los anuncios publicitarios y en la política. Su objetivo es tratar de convencernos (con argumentos falsos) de alguna posición en concreto. Las falacias suelen surtir un muy buen efecto, sobre todo cuando deseamos defender o argumentar a favor de posiciones poco defendibles. Así pues el objetivo final de utilizar las falacias no es convencer de la verdad o de la posición más correcta, sino convencer a toda costa.
A continuación conoceremos algunas de las falacias más comunes y las ejemplificaremos con algunos de los miles de ejemplos que la defensa de la estrategia de guerra contra el narcotráfico de Calderón ha generado; es decir notaremos como las razones con las que nos han intentado convencer de que la estrategia de guerra es correcta se sustentan en puros razonamientos incorrectos.
- “La razón principal, la causa principal de nuestro esfuerzo son los ciudadanos, son las familias mexicanas que demandan y con toda razón, un México seguro, un México de paz con justicia duradera” (16 de diciembre de 2011, primera sesión extraordinaria del consejo nacional de seguridad pública)
No hay discurso que verse sobre la seguridad en el que Calderón no repita que todos los mexicanos queremos más seguridad (como si no lo supiéramos), y aunque no lo diga así, lo que trata de decir con esas palabras es que la mayoría pide más seguridad. He ahí una falacia ad populum (apelación a la mayoría). Dicho tipo de falacias son incorrectas porque el hecho de que la mayoría afirme o pida algo no quiere decir que eso es correcto. La mayoría de las personas afirman que el aguacate es una verdura, pero eso no hace que dicho razonamiento sea cierto; el aguacate es una fruta. De hecho un buen maestro de lógica mostraba la insensatez de apelar a la mayoría con el siguiente razonamiento: A todas las moscas les gusta la caca, luego entonces la caca es sabrosa.
Pero, además debemos decir que Calderón ha agregado un uso muy particular de la falacia ad populum a sus discursos: cada que nos recuerda que las familias mexicanas, el pueblo o todos los ciudadanos demandamos más seguridad parece afirmar, entre líneas, que nos han dado justo lo que hemos pedido, otro razonamiento falso que apela a la demanda de la mayoría sin especificar cómo exigió la mayoría más seguridad o bajo que características. Es decir, Calderón tan sólo recupera la demanda, pero omite decir que todos demandamos más seguridad pero no demandamos militares y federales en las calles y en la vida social, ni operativos que violen los derechos humanos. Tampoco vayan a creer que es un uso muy original, porque la tradición popular se ha apropiado de este tipo de falacias por medio de los famosos chistes de un “mago gacho” que mal cumple los deseos de sus amos. Como chiste, causa gracia, pero que el político que es la máxima autoridad del país nos salga con eso… no da gracia.
2. “Creo que un primer paso es no perder las referencias de quienes son no sólo los malos, sino los sanguinarios de la película, y ellos son los criminales.” (5 de agosto de 2010, Dialogo por la seguridad, Evaluación y fortalecimiento)
“Digo esto, porque en el debate público sobre el tema de la inseguridad se han presentado, y en ocasiones con insistencia, diversas salidas falsas al problema” (26 de noviembre de 2009, XXVII Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública)
Tenemos con nosotros ejemplos de la falacia ad hominem (apelación al hombre). Este truco argumentativo consiste en descalificar a quien da un argumento contrario (a la persona o grupo) por características propias de su persona y no con razonamientos. Es decir en lugar de argumentar contra la posición que cierta persona defiende, atacamos a la persona misma. De seguro la han escuchado cuando el presentador del noticiero estelar de la noche trata de destruir la validez de los argumentos con los que los maestros piden aumento de salario, al afirmar que los maestros son flojos; que sean flojos no quita veracidad al hecho de que los salarios sean raquíticos, pero nos tratan de convencer de que sí, además distraen nuestra atención de la discusión y la centran en una crítica a una de las personas.
Calderón recurre a esta falacia cada vez que se critica o cuestiona su estrategia de seguridad. La primera cita del número 2 muestra cómo Calderón contesta ante las críticas a la forma en que han llevado a cabo su estrategia de seguridad descalificando a quienes lo hacen porque no tienen claro quién es el malo de la película, cómo si eso invalidara la reclamación por las violaciones a los derechos humanos. En el segundo caso trata de mostrar que el cuestionamiento a su estrategia carece de validez sólo porque las propuestas que dan quienes lo critican son “salidas falsas”. Vamos a suponer que realmente fueran salidas falsas, eso de ninguna manera quita el argumento con el que se cuestiona su estrategia, pero él trata de distraernos descalificando a quienes lo critican como grandes aportadores de salidas falsas.
3. Falacia ad verecundiam (apelación a un veredicto). Este tipo de falacias se utilizan cuando tratan de convencernos de un argumento poniendo a un ícono o símbolo social diciendo eso mismo, partiendo del hecho de que si él lo dice debe ser cierto. Tal es el caso de ciertos comerciales en los que aparece un artista reconocido diciéndonos qué desodorante usa, cómo si él fuera experto en desodorantes. Dicha falacia no opera si quien da su opinión es un experto en el tema (pero sigue siendo una falacia si sólo usa el producto o dice que lo usa porque le pagan por hacerlo). Si bien Calderón directamente no ha recurrido a esta falacia, se ha usado para defender su estrategia apuntalando en ciertos noticieros, comerciales y programas la opinión de ciertos famosos, de algunos expertos analistas (con los que pasa igual: si les pagan por decirlo, sigue siendo falacia) defendido la estrategia de seguridad de Calderón. Una de las más recurridas es la de citar al ex presidente o presidente de Colombia para afirmar que la estrategia de seguridad es correcta, argumentando que ellos llevan años de experiencia en la lucha contra el crimen (lo que han olvidado decirnos es que llevan años con un país violento que arroja miles de muertos, desplazados, ejecutados extrajudiciales, desaparecidos, etc. Lo que a mi juicio no es ser experto más que en fabricar más violencia).
Por hoy es suficiente (porque lo digo yo, que soy quien publica (falacia ad verecundiam)), ya en la siguiente entrega aprenderemos otras técnicas de convencer sin la verdad.
PARTE 2
Continuemos revisando algunas de las falacias por medio de las cuales intentan convencernos de que la estrategia de lucha por la seguridad es adecuada.
4. “La responsabilidad de la violencia es de los violentos, la responsabilidad del crimen es de los criminales y no de las autoridades que nos decidimos a combatir a esos criminales”. (Centro de exposiciones Banamex, noviembre-diciembre de 2010).
A quien hubiera creído que decir que “la responsabilidad de la violencia es de los violentos” contiene información novedosa y relevante que no hubiéramos podido intuir, le aclaro que este enunciado más que aportar información es un buen ejemplo (pese a lo burdo) de falacia de petitio principii (petición de principio). Este tipo de falacia se caracteriza porque con anterioridad a la conclusión se ha dado la información que se desea concluir (las falacias de este tipo más elaboradas aparecen con otras palabras). Al decir “la responsabilidad de la violencia” ya estamos incluyendo a los violentos de manera que afirmar que es de los violentos es una obviedad que no aporta nada. Esta falacia, por lo tanto, finge ser un razonamiento aunque en el fondo es sólo un pseudorazonamiento. Es una participación que no dice nada, ni siquiera lo hace con estilo y sorna como cuando se cantinflea.
5 A) “mientras otros integrantes del gabinete les reiteraron que las violaciones a los derechos humanos existen en todas partes del mundo como una manera colateral al combate a la delincuencia.” (Vanguardia )
5. B) “Entiendo perfectamente y sé que es la percepción generalizada de que la guerra se va perdiendo. No comparto la afirmación, pero comprendo que es una percepción general que el estado debe combatir”, dijo. “Incluso, el propio término de guerra yo generalmente no lo utilizo, pero aún siendo así, si de guerra habláramos y fuera una guerra de estado con los criminales, la verdad es que, independientemente de que hay actos muy cobardes de ejecuciones y emboscadas a autoridades del Ejército y sobre todo policía Federal, la verdad es que la gran mayoría de los enfrentamientos entre las fuerzas federales y los criminales han sido ganados por elementos federales”
Calderón aseveró que el incremento de la violencia no es indicador para ver si la estrategia contra el crimen avanza o no. Incluso, aunque dijo que el número de homicidios, (28 mil, según el Cisen) es el dato más espectacular e hiriente, tampoco es un termómetro. (El universal, 10 de agosto de 2010)
Esta es una falacia de la relación espuria (nada que ver con el “peje”) o de non sequitur (no se sigue), pues consiste en adjudicar a una causa un fenómeno, pese a que no necesariamente el fenómeno se sigue de esa causa. Su modalidad clásica la podemos encontrar en una declaración reciente de integrantes del gabinete federal (ejemplo 5 a), que trata de presentar el siguiente razonamiento: donde hay combate al crimen organizado, como consecuencia, se presentan violaciones a los derechos humanos. Argumento falso, ya que en otros periodos y en otros países, donde no hubo lucha contra el crimen organizado, se presentaron violaciones a los derechos humanos, e incluso las violaciones a los derechos humanos no son consecuencia inherente e inevitable de la lucha contra el crimen, aunque eso es lo que nos quieren hacer creer.
Otra modalidad de esta falacia non sequitur se puede apreciar en el ejemplo 5b. Desde mi punto de vista, a primera instancia se ve la incongruencia: Luego de insistir en que el Gobierno Federal atacaba a los violentos que causan violencia y a los criminales que cometen crímenes, Calderón afirma que ni la violencia ni los crímenes son indicadores de que su ataque, guerra o lucha funciona (yo ya no entendí). En este caso no tratan de convencernos de que de una causa se desprende un efecto, sino de que no podemos juzgar un fenómeno de acuerdo a los criterios que se siguen de él; he ahí el elemento que no se sigue.
6. “En un extremo, están quienes han sugerido que la autoridad tendría que recurrir a métodos al filo de la ley e incluso abiertamente ilegales para combatir a la delincuencia; por otra parte, están quienes abogan porque la autoridad se haga de la vista gorda ante ella o, incluso, en el otro extremo quienes de plano proponen establecer un pacto explícito con la delincuencia y convivir con ella.
Ninguna de estas falsas alternativas es éticamente aceptable, ninguna de ellas es legal y ninguna es viable, tampoco, en términos prácticos. Tanto pactar con la delincuencia, como evadirla o combatirla por medios ilegales significaría erosionar los cimientos que nos dan sustento como sociedad, como Estado fundado en el Derecho” (26 de noviembre de 2009, XXVII Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública)”
Finalmente aparece una de las más utilizadas: la falacia de hombre de paja. Esta falacia se construye citando un argumento en contra de la posición que defendemos, el truco reside en el hecho de que el argumento que citamos es tan absurdo o insensato, que luego es muy fácil atacarlo y mostrar que sólo por eso nuestra posición es la correcta. En el ejemplo 6 podemos apreciar los argumentos contrarios a su estrategia de seguridad que Calderón decide citar tres: el de usar métodos ilegales (¡eso es trampa! Es justo lo que el Gobierno Federal hace), que el Gobierno se haga de la vista gorda (otra vez, es trampa) o que pacten con el narco (¡otra vez… ! la segunda trampa de Calderón es citar alternativas que, según ,rechaza aunque en realidad usan esas tres, pero esa no es falacia, es mentira). ¿Quién en su sano juicio (no vale pensar en el Estado) diría que cualquiera de esas opciones son reales y adecuadas? Nadie, pero eso no hace que la propuesta de Calderón sea la más adecuada, que es lo que trata de mostrar con esta falacia.
Aún quedan algunas de las más tramposas, pero guardémoslas como el postre de estas breves entregas.
PARTE 3
Finalmente, revisaremos las tres falacias a las que más se recurre para defender la estrategia de guerra contra el narcotráfico, mismas que suelen ser las más tramposas de la gama de falacias que hemos visto.
7. “Alerta que no todos los partidos ni los presidenciables tienen el mismo nivel de compromiso en materia de lucha contra el crimen organizado, por lo que a los votantes les corresponde determinar a quién apoyarán.” (El universal, 22 de febrero de 2011).
He ahí la falacia Tu quoque (tu tampoco). Esta falacia trata de argumentar que lo que alega un contrincante es falso tan sólo por el hecho de que él no lo practique o lo haya experimentado. En repetidas ocasiones ante la crítica o de diputados o senadores de otros partidos hacia la estrategia de Calderón, éste ha tratado de invalidar esa crítica al afirmar que ellos no combatieron al crimen organizado o que no hacen nada por combatirlo. Si bien es cierto que las críticas a la estrategia de Calderón se utilizan como campaña propagandística para otros partidos, esto no hace que los argumentos de crítica sean falsos.
8. Las falacias por generalización son también las más usadas por Felipe Calderón. Este tipo de falacias tiene varios subtipos, pero su esencia radica en que a partir de un hecho particular queremos comprobar que ese hecho particular hace la regla. Las falacias por generalización son las más utilizadas para estigmatizar a ciertos grupos o sectores y, con mucha facilidad, logran instaurarse como lugares comunes del pensamiento social. Tal es el caso de generalizaciones falsas como: todos los defensores de derechos humanos defienden criminales, todos los luchadores sociales son criminales o todos los pobres son rateros. A continuación presento algunos ejemplos de falacias por generalización:
Por muestra sesgada: Calderón, en sus informes de gobierno suele dar todas las cifras de los delincuentes detenidos, pero nunca ha aclarado qué porcentaje de ese número de detenidos permanecen en calidad de presuntos culpables (lo que quiere decir que aún no se demuestra su culpabilidad). Con este tipo de muestra sesgada de resultados infla los logros de su estrategia. Algo similar ocurre cuando nos presenta cuántos operativos se han realizado o cuántas armas y drogas se han incautado, pero jamás dice cuántas violaciones a los derechos humanos se han cometido en esos operativos. La muestra sesgada privilegia los resultados que le convienen al argumentante y oculta aquellos que no le convienen.
Por centro de atención: “El tema del secuestro en el país. Este es, quizá, el delito que más agravia, que más ofende, y que, desde luego, más daña a nuestra sociedad y a los mexicanos” (Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, 26 de noviembre de 2009).
En este caso se supone que la opinión de un grupo o un sector representa el de la mayoría. Así Calderón presenta el tema del secuestro como uno de los que más agravia a la sociedad, aunque bien podríamos afirmar que el que más agravia a la sociedad es la ineficacia y colusión de las autoridades ante los casos de secuestro. Al afirmar que la mayoría de los mexicanos quieren más seguridad y quieren al ejército en las calles, se comete una falacia de este tipo.
Por generalización apresurada o juego de cifras: “Si reuniéramos la droga que hemos decomisado, nos alcanzaría a darle casi 100 dosis a cada joven mexicano entre los 15 y los 30 años [sin decir cuánta droga circula realmente]” (Tercer informe de gobierno). “Los delitos que más agravias que son: secuestro y extorsión, independientemente de que el robo sigue siendo el 85% de los delitos en nuestro país [donde se muestra la incongruencia entre el delito más perseguido y el que más ocurre, y se muestra un juego de cifras]” (Tercer informe de gobierno).
El juego de cifras es uno de los recursos más efectistas y alarmistas que se ha utilizado en el discurso. Consiste en decir o hacer gala de cifras que causan cierto impacto, pero que no son puestas en relación con la realidad nacional, de manera que crean la ilusión de mucho avance, sin que necesariamente sea así.
9. “En el marco del anuncio de su quinto y penúltimo informe de gobierno, el presidente ofreció un discurso en el que admitió que varios lugares del país viven una “dramática situación de inseguridad” y afirmó que de no haber emprendido un combate frontal, se corría el riesgo de que el crimen organizado se apoderara del Estado e incluso lo suplantara.” (adnmundo.com, 2 de septiembre de 2011).
“Poiré puntualizó que de no haber actuado contra la delincuencia, se habría dejado a las familias mexicanas a merced del crimen organizado” (uno noticias, 12 de enero de 2012)
Y…. ¡¡¡ta tan!!! La falacia más usada es la falacia ad baculum o ad consequentiam (apelación al bastón o a la consecuencia). La falacia ad baculum trata de convencernos de que un argumento es válido por medio del miedo que podemos experimentar de las consecuencias de que no sea así. Ésta, como decía, es la favorita de Calderón, quien no se cansa de recordarnos que si no seguimos su estrategia debemos ponernos a temblar por que el caos y la violencia se apoderarán del país (como si no lo hiciera ya, y eso que ha aplicado su estrategia). Puesto que apela directamente al miedo es esta una de las falacias más efectivas del discurso y, dicho sea de paso, ha sido una de las más utilizadas por los dictadores de todo el mundo.
Así que, no se deje engañar ni aterrorizar: lo que buscan con estos recursos amañados es inmovilizarnos y que nos resignemos a este país violento, saqueado y de miseria que quieren imponernos.
http://www.revistarevuelta.org/

El agente LITEMPO-12 de la CIA mejor conocido como Miguel Nazar Haro
Posted: 27 enero 2012 in El Hijo del Pueblo, Resistencia y lucha
SOBRE EL DERECHO A LA VERDAD
José Enrique González Ruiz
Cuando se desata la guerra, la primera baja es la Verdad.
Desconfianza de la sociedad
Nada de extraño tiene que se desconfíe de una posible Comisión de la Verdad para que investigue los crímenes del Estado mexicano con motivo de sus guerras: la Sucia contra los disidentes políticos, y la emprendida “contra la delincuencia organizada”. Hay quienes dicen que será otro aparato del Estado que reforzará la impunidad; otros aseguran que sus integrantes se corromperán en cuanto empiecen a manejar recursos públicos; y algunos más la consideran inservible porque no tendrá facultades legales para llevar a juicio a los perpetradores de delitos de lesa humanidad. Ponen como ejemplo lo acontecido en otras naciones, donde las comisiones de la verdad han decepcionado a quienes luchan por la vigencia de los Derechos Humanos.
De modo que hay espacio y causas para la desconfianza. Máxime si vemos lo que ocurre con exmilitantes democráticos, enquistados en los partidos llamados de izquierda, que hacen el juego al poder y son parte ya de la casta gobernante.
Sólo que siempre hay que poner por delante la confianza y la esperanza. La primera, porque en la reserva íntima del ser humano hay siempre posibilidades de que proceda con apego a principios y no a intereses. La segunda, porque si caemos en la desesperanza, habremos perdido motivación para seguir adelante en la búsqueda de un mundo alternativo.
Con todo y que la Comisión de la Verdad es falible, también es el medio adecuado para conquistar el Derecho a la Verdad y para tratar de alcanzar la Justicia y la Reparación del daño que causan los delitos del Estado.
En qué consiste el Derecho a la Verdad
Para apreciar la magnitud del derecho a saber, a enterarnos, a conocer los detalles de hechos que han conmovido a la sociedad mexicana, tenemos que discernir en qué consiste ese Derecho a la Verdad. Se descompone en otros derechos de las víctimas y de la sociedad:
1.- Saber cuáles son los motivos que llevan a representantes del Estado a vulnerar gravemente el marco jurídico que norma la vida en sociedad. Cuáles los intereses que están detrás y cuáles los beneficios que obtienen.
2.- Conocer la identidad de los autores de tan graves delitos, para tratar de someterlos a la justicia. El perpetrador de este tipo de ilícitos es múltiple (pluriperpetrador), porque uno es el que ordena, otro el que dirige, otro el que ejecuta, otro el que proporciona la impunidad, otro el que dota de los elementos materiales para cometer el latrocinio y otro el que protege ocultando los hechos. Todos deben ser castigados para evitar la repetición.
3.- Enterarse de las circunstancias del delito, de forma tal que nada quede en la oscuridad. Es fundamental que se sepa cómo proceden los autores de estos crímenes, para que la sociedad esté preparada y pueda evitarlos.
4.- Estar al tanto de los procedimientos que se siga para sancionar a los perpetradores, con el propósito de impedir que la complicidad genere impunidad. Y
5.- Recibir información de las medidas que se tomarán a futuro (modificaciones legales, creación de instituciones, preparación de funcionarios, preservación de la memoria histórica, publicación y divulgación de los hechos, etc.) para que nunca más ocurran hechos similares.
La Justicia y la Reparación integral son inseparables de la Verdad
No hemos logrado en México Juzgar un solo criminal de lesa humanidad. La Comisión de la Verdad puede servir para acopiar pruebas que permitan que levemos a juicio a los perpetradores. Ello, siempre y cuando se constituya con ciudadanos que gocen de autoridad moral y cuente con facultades legales para preconstituir pruebas que obliguen al Ministerio Público a actuar.
La Reparación es el más delicado de estos temas, pero puede salvársele si la desglosamos en:
Reintegrar o revertir. O sea, volver las cosas a la situación que tenían antes de la violación a Derechos Humanos. Es la forma ideal de reparación, pero lamentablemente no siempre se puede conseguir.
Indemnizar, o sea entregar a la víctimas o sus descendientes (me resisto a decir beneficiarios en estos casos) una cantidad de dinero.
Satisfacer, o sea realizar un acto simbólico que revindique a la víctima en la consideración social.
Garantizar la no repetición.
Obviamente, será la manifestación libre de la víctima la que determine el tipo de reparación.
Es sencillo advertir que es éste un terreno resbaloso, que debe caminarse con gran precaución.
11/septiembre/2011.
Desalojo y asesinato de estudiantes en la Autopista del Sol, Guerrero, México.
Posted: 15 diciembre 2011 in El Hijo del Pueblo, Resistencia y lucha, Videos
Lujambio, derechista represor, por cierre de Normales Rurales y privatización educativa
Pedro Echeverría V.
1. Alonso Lujambio, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), señaló que nunca le parecerá bien que los estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero, hayan elevado su nivel de demanda y bloqueado la carretera, porque eso no contribuye en modo alguno a construir una cultura civilizatoria de diálogo. Dijo que en beneficio de los estudiantes, las puertas de las normales se están cerrando para evitarles el fracaso de no encontrar una plaza. “Es preferible decir a los jóvenes que no hay espacios antes de que entren a la normal porque el cambio demográfico es lo que ha llevado a reducir los sitios del normalismo”. ¿Acaso, preguntan los estudiantes, permitiremos que se sigan cerrando las normales que han sido la única oportunidad de estudio para los campesinos y esperando diálogos que nunca se dan y que sirven de burla? ¿Permitiremos que nos cierren espacios de estudio cuando las normales privadas crecen como enormes negocios?
2. Por esa enorme incapacidad de funcionarios de la SEP, impuestos por los presidentes de la República en turno, la educación mexicana ocupa los últimos lugares del mundo. Ayer se publicó que Lujambio, tras “descubrir” que en escuelas de pre primaria, primaria y secundaria se cometen “criminales” fechorías, pronunció un ¡ya basta! y anunció que en todas las escuelas de educación básica en el Distrito Federal, ya sea públicas como privadas, regirá un nuevo reglamento que penaliza diversas actitudes y acciones de los menores. Se ajustarán al Marco para la Convivencia Escolar ya que se mostró escandalizado de las conductas que en esos planteles se encuentran. El acoso escolar, agregó, el robo, la información falsa, la discriminación por etnia, color, religión u orientación sexual, así como la posesión de medicamentos sin prescripción médica o las apuestas de azar. Anunció que distribuirán entre los padres y los alumnos, una carta para que firmen de aceptado esas nuevas reglas.
3. Obviamente el secretario de Educación es un derechista autoritario que como sus antecesores no entiende nada de educación: penaliza a los menores, promete castigarlos por manifestación de efectos y protestas de niños y jóvenes cuyas causas –explotación, miseria, ignorancia, analfabetismo, desempleo- producidas por el capitalismo y profundizadas por los gobiernos en turno, no entiende o quiere soslayar. ¿Por qué no va al fondo, a las causas y nos enseña cuántos niños van a la escuela sin desayunar, sin dinero para el transporte, literalmente “encabronados” por la violencia que sufren, cuyos profesores, autoritarias sólo saben maltratarlo. ¡Qué jodido está Lujambio, así como otros secretarios de Educación, que sólo hablan de leyes, reglamentos y castigos! ¿Para qué han servido los estudiosos Neil, Goodman, Ferrer Guardia o Illich que han defendido la libertad y con los mejores argumentos han combatido el autoritarismo?
4. La SEP fue creada en 1921, es decir, hace 90 años. En ese tiempo tuvo secretarios de educación distinguidos como José Vasconcelos (su creador 1921-24), Narciso Bassols (1931-34) y Torres Bodet (1943-46 y 1958-64); por decenas de mediocres burócratas, y por rematadamente tontos como los tres panistas Reyes Tamez, (2000-06) Vázquez Mota (2006-09) y Alonso Lujambio (2009-2012). Vasconcelos, aunque derechista, fue su magnífico creador en el momento más alto de la Revolución Mexicana; Bassols, de izquierda, combatió la educación clerical y creo las escuelas mixtas, y Torres Bodet, institucional, que estuvo tras la creación del Sindicato Nacional (SNTE) supeditado al gobierno, pero creó –según el estudioso Latapí- el positivo Plan de Once Años. Quizá Muñoz Ledo (1976-77) y Reyes Heroles (1982-85) pudieron brillar, pero por remoción y por muerte, dejaron la SEP.
5. Pero además en México la educación ha sufrido la intervención de los dirigentes de un sindicato charro, es decir, traidor a los intereses de los profesores y la educación. No ha sido el culpable de la mala educación, pero ha contribuido con la SEP para que la educación mexicana esté entre las peores del mundo. Los dirigentes charros se han aprovechado de la terrible incapacidad de los altos funcionarios de la SEP y han hecho con ellos lo que han querido. Durante los sexenios del PRI los dirigentes del SNTE fueron priístas y durante los del PAN fueron panistas, es decir, se han sabido acomodar a los gobernantes en turno con el objetivo de recibir subsidios millonarios, así como secretarias de Estado, diputaciones y senadurías. Se han registrado tres cacicazgos que han pisado a los maestros por el cuello: de 1943 a 1972 los Robles Martínez, desde 1972 los Jonguitud Barrios y a partir de 1989 Esther Gordillo.
6. ¿Se necesitan más maestros, médicos, ingenieros, artistas, pensadores, en el México de 114 millones de habitantes? Se necesitan decenas o cientos de miles para que puedan trabajar con una plaza en el campo o en sectores urbanos marginados porque todos se reconcentran en las grandes ciudades. En los años 30, para ser profesor sólo se requería la primaria de cuatro o seis años; luego en los sesenta se requería el título de profesor o de bachiller, pero desde 1980 –ante la crisis- se recortó la inversión social, comenzó el acelerado proceso de privatización, a los normalistas les impusieron más años de estudio (18 años) para retrasar su entrada al servicio, se abrieron miles de escuelas privadas o de negocio y se comenzaron a cerrar las normales públicas. Debe ser muy claro: el aumento de años de escolaridad no fue para crear profesionistas más capaces, sino para resolver problemas de empleo y evitar mayor inversión social.
7. No piensen que Calderón, Vázquez Mota o Lujambio son retrasados mentales. Ellos conocen el problema pero dado que son del PAN –partido derechistas y proempresarial- sus propuestas son autoritarias y represivas. También el PRI con Peña Nieto será pan de lo mismo. Las únicas esperanzas que tenemos en México para que cambie un poco la educación en beneficio del 70 por ciento de la población más pobre del país, es mediante las luchas de los profesores agrupados en la CNTE –la organización independiente con más de 30 años de lucha en las escuelas, las plazas y las calles- en cuyos congresos educativos ha planteado transformar a fondo la educación. Personajes como Lujambio (SEP) y Esther Gordillo (SNTE) –que sólo han estado al servicio del sistema de opresión- tienen que ser combatidos y esas batallas deben contribuir a levantar la conciencia de los profesores y de los padres de familia.
Blog: http://pedroecheverriav.wordpress.com
Correo: pedroe@cablered.net.mx

Las clases medias sólo imitan en todo a las clases altas y viven añorando ser como ellas
Pedro Echeverría V.
1. Revisando algunos materiales me he encontrado que alrededor de 30 por ciento de la población de México pertenece a las clases medias. En tanto que el 95 por ciento de los campesinos, los obreros, así como los bajos empleados de tiendas y almacenes, poseen ingresos miserables de uno o dos salarios mínimos (de mil a tres mil pesos mensuales, unos 13 pesos por dólar), las clases medias pueden estar ubicadas entre los tres salarios mínimos cuatro mil 500 pesos y 15 salarios que serían casi 80 mil pesos, es decir, un ingreso medio que llevaría a clase media baja, clase media media y clase media alta. Los ricos (políticos, empresarios, banqueros, obtienen 100 mil pesos o cien veces más. Obvio, no puede ser sólo el factor ingresos económicos es que definan a individuos y familias; influye la urbanización, las formas productivas, la tercerización del empleo y el nivel educativo. Pero las clases medias, por su comportamiento y cultura, quedan bien ubicadas.
2. A las clases medias Marx les llamó “pequeña burguesía” pensando en el ingreso económico, pero más en la conciencia de clase que ellas han representado a través de los siglos. Pensaba que sólo el proletariado (la clase trabajadoras de la gran industria) era una clase revolucionaria porque era el producto directo de la explotación capitalista y porque las otras clases –el pequeño industrial, el pequeño comerciante, el artesanado y el campesino- van degenerando y desaparecen con el desarrollo de la gran industria; luchan las clases medias contra la burguesía sólo para salvarse de la ruina. Sólo son revolucionarios cuando tienen ante sí la perspectiva de su tránsito inminente al proletariado. Pero después de 150 años de Marx muchísimas cosas han cambiado, pero esa tendencia apuntada en las clases sociales sigue bien presente porque esas medias siguen tan tambaleantes e inseguras políticamente. Pero, ¿Qué pasó con el proletariado o clase obrera?
3. ¿Por qué sólo el proletariado podía ser revolucionario hace siglo y medio? Porque las demás clases (campesinos, artesanos, pequeño industrial y comerciante) pertenecían al sistema feudal y sus intereses eran individuales. Los obreros por el contrario se veían obligados a luchar colectivamente por sus intereses fabriles así lo eran. Marx no fue adivino ni simple especulador, sino que estudió profundamente la situación y anunció tendencias sociales, económicas o políticas. En 150 años, aunque el capitalismo explotador ha sufrido cambios profundos sigue siendo capitalismo explotador. Si en aquellos años la lucha de clases era el motor de la historia, hoy sigue siéndolo a pesar de que se hable del “fin de la historia” y se diga que desaparecieron las clases y por tanto la lucha entre ellas. Lo que ha sucedido es que el porcentaje de las clases medias ha crecido, el proletariado de la gran industria se ha integrado y otras subclases han aparecido.
4. Ya desde principios de los sesenta una serie de pensadores como Gorz, Marcuse, los anarquistas, etcétera, escribían que el proletariado de la gran industria estaba siendo integrando, se hablaba de su aburguesamiento y que otros sectores estaban entrando a las luchas contra el capital, las guerras, el autoritarismo, las represiones y la contaminación. Surgían las batallas por la liberación de las mujeres, los jóvenes, los marginales o lumpen, los homosexuales, y hoy los ecologistas y defensores de los derechos humanos. Mientras tanto sectores muy radicalizados de las clases medias se fueron despojando de las degeneraciones consumistas de su clase y comenzaron a comprometerse con las luchas sociales. Estos sectores, que renunciaron a los vicios clase medieros, comenzaron a integrar los partidos revolucionarios, comunistas y socialistas y a autonombrase vanguardia ante la falta de obreros en muchos países semifeudales y agrarios.
5. La realidad es que las clases medias han sido en los últimos 50 años el objetivo de toda la mercadotecnia que ha buscado crear falsas necesidades en ellas. La gran burguesía tiene todo y compra todo, pero las clases medias quieren comprar y comprar todo pero no puede. La propaganda y la publicidad del mercado la enloquecen, le hacen suspirar y soñar en una vida como la de los grandes ricos. James Lull escribió que el mercado a reemplaza al gobierno en su papel de regulador de los medios y Marcusse enseñó que entre el pensamiento acerca del consumismo de una secretaria y una millonaria no había diferencia porque las dos habían formadas por el mercado. ¿Cómo resistir? Bonfil Batalla, en su libro México Profundo, ha explicado el carácter intervencionista y agresivo del capitalismo que lo quiere conquistar todo y el carácter conservador de la cultura mesoamericano que se resiste a no ser conquista y así conservar su cultura.
6. Carlos Contreras explica respecto al gobierno de Venezuela que “la clase media está media jodida, pero es también medio jodedora; su comportamiento es acomodaticio, pero siempre dirigiendo su mirada hacia los letrados, cultos, adornados y elegantes vecinos del penthouse que está sobre su modesto pero “arreglado” apartamento. Se quejan por no cambiar de BlackBerry cada dos meses, por tener dos carros pequeños que “ya” tienen 3 años; porque no puedan renovar la decoración de su residencia o cambiarla por una mas grande y en “mejor” sitio o que sus vacaciones sean una “piche” semana alquilada de un “Resort” que han pagado anticipadamente en el año y en baja temporada y no poder tener un apartamento propio en la playa o un chalet en la montaña o porque viajan solo una vez a Miami y Panamá para “hacer mercado”. Son los que se lamentan y lastiman su psiquis porque sus aspiraciones y sus “aparentes apariencias” van juntas pero no revueltas y sus ingresos no las acompañan porque van para otros lados.
7. Son esas clases medias los principales actores en los procesos electorales. Podría decirse que –aunque las clases millonarias determinan el rumbo, los candidatos, la propaganda y publicidad de esos procesos, es la clase media la parte más activa que pone en práctica la instrumentación electoral. Aunque voten muchos obreros, campesinos e indígenas, la realidad es que son las clases medias la parte dinámica del evento. Los sectores de trabajadores pobres, miserables y marginales –a pesar de que la ideología dominante es la ideología de la clase dominante- le dan mucho contenido a las luchas sociales en el campo, las fábricas y calles, pero no a los procesos electorales. Por ello, ante el crecimiento explosivo de las clases medias, su dependencia casi absoluta del mercado y el consumo, lo más importante es el desarrollo de un proceso de participación en diferentes batallas que deben usarse para un largo proceso de concientización.
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No tengo el gusto de conocerte personalmente. No sé cómo eres, desconozco tus cualidades, tus aficiones, tus intereses. Entiendo tu molestia al escuchar las críticas a tu padre, Enrique Peña Nieto. Son gajes del oficio. Deberás irte acostumbrando a los ataques contra él. En una democracia, la crítica es un ejercicio fundamental. Tu padre es una figura pública y, por ende, sus actos serán juzgados con rigor. “¿Por qué son tan duros con él?”, te preguntarás. Bueno, los funcionarios públicos ganan mucho dinero. Hay miles de personas dispuestas a sufrir críticas y cuestionamientos con tal de figurar en la nómina oficial. El sueldo bien vale esos golpes. ¿No?
Pero no es de tu padre de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”, “tontos”. Es más, no le preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los obreros.
¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un plomero?
Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que así piense la hija de un candidato presidencial!
“Hijos de la prole” son, en efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro, quienes no comen cortes argentinos y quesos españoles, quienes no utilizan zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben hacer largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben comer carbohidratos (tortillas), deben estudiar en salones sin computadoras, deben apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina, ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.
Cuando leas estas líneas has el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas, desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?
Paulina, me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia, eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar una persona que desprecia al proletariado?
Mira Paulina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo, tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños.
Paulina, haz puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: pones en peligro en riesgo el futuro de México.
http://elneorama.wordpress.com/2011/12/07/carta-a-paulina-pena-petrellini-por-hector-zagal/

Después del ciento de años
En el país se habla de muerte
Con los problemas de antaño
Parece que no hay buena suerte.
La calaca está enojada
Ya no es una novedad
En las pieles de los chacas
Su rostro es muy popular.
Pueblo, villa o aldea
Costa, sierra o carretera
En la ciudad o en la selva
Siempre suenan balaceras.
Caen marinos, caen sicarios,
Corre sangre en la banqueta,
Caen inocentes varios
Los que asomaron la jeta.
Se ha perdido la cuenta
De cuántos muertos van ya
Hay largas filas en la puerta
Que conduce al más allá.
La catrina está indignada
No la dejan trabajar
Siendo sindicalizada
Le quitaron su lugar.
Recuerden a sus difuntos
Este día de los muertos
Que matándonos entre nosotros
Ya nos hicieron pendejos.
La muerte siempre muy sabia
Nos otorgó sus consejos
Teniendo muy buena labia
Nos ha dejado perplejos:
“Sentarse a esperar la muerte
Con el cuerpo ya muy viejo
Es morir dignamente
Es haber sido parejo”.



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